jueves, 30 de diciembre de 2010

Ella

   Es difícil expresar lo que siento por ella. Mi alma oscilando entre acantilados, tortuosos pensamientos e imperecederos sentimientos que bailan con roncas melodías deslizadas desde las profundidades de mis entrañas. Cúmulo de sensaciones destapadas y silenciosas, volviéndome loco por tocar su piel, correspondiéndonos con tiernas caricias a la luz plateada de la luna y un viejo blues de fondo.
   Luna y estrellas, silenciosos vigilantes de la noche observando, testigos estáticos, cómplices, de mutuos deseos desenfrenados.
   La noche sera cómplice de nuestro frenesí, y la luna velará nuestro secreto más íntimo, los astros nos guiaran y, el sol iluminará nuestro camino y nos calentará con su llama.

    No me importan los qué dirán de los demás, ni las habladurías, ni los cotilleos. Nada en este mundo podrá quitarme jamás lo que siento por ella, y sólo el tiempo, y  nadie más que él, podrá, quitarme la razón.

domingo, 12 de diciembre de 2010

soledad

hoy me he despertado, observando como todo mi mundo con su estructura, todo lo que tenía previsto, se iba en estos últimos meses evaporando y derruyendo se hasta convertirse en cenizas vacías de una ambición desordenada.
Condenado a vagar por siempre a la deriva de nuevos pensamientos y sentimientos vacuos, por este carnaval de misterios sin resolver, con un revólver en cada mano y un láser de franco tirador apuntando directo al corazón, superviviente nato sobre esta jungla de asfalto.
Soledad... umhmh.... esa bien aliada que refrena nuestros impulsos mas primarios. Solos, contra el mundo y acompañado de otros lobos solitarios, en dónde la empatía no existe, por que me es imposible compartir el dolor con mis hermanos, porque exclusivamente nos hemos juntado para poder subsistir contra las atrocidades de otros seres insensibles.
soledad..... esa maldita diosa que nos oprime y nos impide respirar esclavizando con un yugo asfixiante a todo el que ose levantar unos simples centímetros la cabeza del suelo.
¡Es triste ver como la gente corriente le tiene tanto miedo! Es sencillamente triste.
 Pero la pregunta es, nos queda esperanza? 
os dejo a vosotros decidirlo.
Yo seguiré vagando por estos lares, cual lobo solitario, por parajes inhóspitos, inhalando el árido aliento del desierto, sintiendo, en las plantas de mis agotados pies, las ligeras caricias de su granos de arena, sin dejar de otear al horizonte, mirando el limpido cielo
despejado de dudas.