martes, 22 de noviembre de 2011

una partida de poquer

Jugamos a un conocido juego de apuestas altas. Invirtiendo nuestras vidas, esperando la gloria. confiando que nuestro talento reduzca lo aleatorio de la suerte. Y que el resultado nos ponga en nuestro lugar.
El juego ya no es de "buenos y malos", obligándonos a encontrar nuestro lugar, luchando contra iguales, pero si ganas y ellos pierden, querrá decir que eras el bueno, porque el bueno siempre gana.
Por eso juego al póquer, es lo que conozco que más se le parece. Y en este juego, sí sé como ganar.
para ganar al póquer no solo puedes tener en cuenta las cartas, la probabilidad y la estadística...
tienes que jugar con las personas, puede que Laplace estableciera las normas básicas de la probabilidad. Pero no fue hasta Doyle Brunson que la persona resulto determinante.
No hay muchos matemáticos que admiren por igual a Laplace y a Doyle Brudson. Pero es que para mí una partida tiene mas que ver con una cita a ciegas que con la probabilidad. Una primera cita con la emoción elevada 6 ó 9 dependiendo de la mesa.
Aquí estamos jugando al actual estándar de póquer, el conocido como Texas Hold´Em. Como en las citas, la primera impresión es fundamental. A partir de ahí cada "soplo" si esa imagen se ajusta o no a la realidad.
El texas hold´em te pregunta en cada fase del juego, lo que sube mucho las apuestas, sobre todo si se juega "sin limite".
Primero se ofrecen dos cartas cubiertas llamadas hole. A partir de ahí se colocan sobre la mesa cinco cartas descubiertas, que todos pueden utilizar para hacer sus jugadas. Estas cinco cartas se presentanen tres tandas de "preguntas" sucesivas de mayor intimidad.
Las tres primeras cartas conocidas como flop, son el tanteo, haces preguntas generales sobre dónde estudiaste, con quién vives y qué haces con tu vida.
Luego llega el turn, que supone una serie de preguntas algo más profundas. Indagas sobre gusto e inclinaciones.
Si has llegado hasta aquí toca el turno del river. Si respondes, sería más precavido dar tus números de cuenta por internet.
Doyle Brunson sugiere que busquemos "soplos" en lo ojos o en la tensión arterial. Si has respondido a todas las anteriores preguntas de forma sincera, el texas hold´em se comvierte en un auténtico "póquer descubierto", porque ya se que cartas llevas.
Pero en ocasiones te encuentras que miente a cada pregunta que formula el juego, consciente o inconscientemente es como si sus ojos, respiración, manos y apuestas hablaran idiomas distintos. Entonces vuelven a entrar en juego las matemáticas e incluso (y Dios no lo quiera)... la suerte.
Pero hace tiempo, me demostraron que no vala la pena arriesgarse por una mera cuestión de ego, que esto no deja de ser otro trabajo de 9 a 7.
- Y por hoy mi jornada ha terminado.