domingo, 22 de febrero de 2015

Enfrentamiento entre hermanos

Estáis equivocados con vuestro culto a morthor
- equivocado, mortal? Quien sino yo, que he vivido más de trescientos años, lo sabría
-Mortal? Mortal?
Golpeando fuerte con su cayado en el suelo - Osas llamarme mortal a mi Lubark señor de los Malditos? Tu!, un simple cachorro, que no ha vivido lo suficiente como para cansarse de vivir. Tu que nada sabes?
Su pelo cano, bailaba mecido por el aire y sus gestos, la vena de su cuello le habría reventado si aun le latiera el corazón.- Te daré un consejo, niño: cuando tus mayores hablen, mejor será que no te metas y mantengas tu boca sellada. Cogerlo o no es asunto tuyo y de nadie más pero, no vuelvas a dirigirte a mí a menos que te de permiso.
El aura que emanaba de su voz y su presencia era tan opresiva y amenazante que hasta respirar era un suplicio. Algo mas calmado se giro y centrando su atención en Ishamael le dijo - Y tú, hermano, que has hecho? Como has podido ser capaz de corromper tanto el culto y nombre de nuestro dios?
Ishamael, sentado en su trono, con los brazos apoyados en los reposabrazos, seguía sin decir nada. Sus ojos, ocultos bajo sus párpados y una media sonrisa dibujaba su cara. Lentamente se levantó y caminó hacia lubark. El tiempo, pareció congelarse, en cuanto llego a la altura de lubark.

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