martes, 14 de septiembre de 2010

ahí queda

un gran hombre, dejo dicho, que, no era de sabios no caerse, sino, saberse levantar cuando te caes;
pues bien, aveces la caída es de tal magnitud, que nos deja sin aliento ni fuerzas para poder levantarse de nuevo, y otras es simplemente el falso orgullo y la vergüenza la que nos lo impide.
la vida esta llena de sinsabores y claroscuros, los cuáles, no podemos evitar, solo te pido que intentes tomarte esta bebida amarga con gusto y calma, hay destellos hermosos en las cosas mas insignificantes y sencillas; no busques la opulencia, cultiva tu cerebro y voluntad; haz de ti un hombre y se el regidor de tu vida, no dejes que nada ni nadie te detenga y dirija la vida que te ha tocado vivir, a ti y a nadie mas que a ti, pero, tampoco seas estúpido, escucha los consejos de la gente que te aprecia e intenta darle a tu vida un poco de color pasando desde el blanco al negro. y recuerda, en el camino no todo es blanco, negro ni gris, hay mas matices y gamas.
por ultimo, tu eres el que se forja el final del camino, se constante
en tu viaje y no des de lado a tu gente, cuida de ellos y ellos cuidaran de ti.
recuerda, sólo depende de ti el como acabe.

La historia, un comienzo

2 comentarios:

Javier Luján dijo...

Lo encontré, jejeje. Mira, precisamente, este texto me viene bien en estos momentos de deconstrucción vital. Sigue escribiendo, mi pequeño yo.

el fugitivo dijo...

jajajaa
en eso estamos, en eso andamos