Porque a veces la vida tiene que ser tan complicada
Porque, cuando estas bien te sientes culpable
A veces la vida te da una de cal y otra de arena, ofreciéndote algo que está fuera de tu alcance o dejándolo para que apenas lo puedas rozar con la puntas de los dedos sin que jamás lo puedas alcanzar.
Pero, la vida sigue su avance, como el agua el cauze de un rio que nunca se parará. Nos culpamos por no poder alcanzar todos nuestros objetivos y nos cabreamos con la vida y con nosotros mismos, cuando la solución es fluir como el agua y dejarnos llevar por la corriente de la misma.
Las personas, como los lugares, vienen y van, entrando y compartiendo un tramo de tu camino y luego siguen el suyo propio. Pero siempre habrá personas a tu lado. No es resignación, cuando sigues aunque se vayan de tu lado amigos y conocidos, es aceptar la vida tal y como es pues, cada uno, va en una dirección diferente.
lunes, 4 de abril de 2016
Vida puta
jueves, 25 de febrero de 2016
Un dia cualquiera en sanjose
Unas cervezas, el último cigarro, unos chupitos de tequila, unas partidas de dardos; suena Mean blues de Floyd Lee en la radio. Somos los últimos clientes en el Monsul. La noche ha pasado de su equinoccio. Estoy borracho, pero la noche mantiene su chispa de juventud. Mañana será otro día. Somos los mismos de siempre... Y... no me importa. Las luces tenues y el humo difuminan los colores.
Seguimos la fiesta, aunque se haya acabado, por que...
...porque... la llevamos dentro. Se me acumula el trabajo, en forma de tercios de cerveza. Son las tres cuarenta y cuatro de la mañana.
Una vida currando detrás de una barra y bebiendo delante de otra barra.
Da igual la velocidad del reloj.
No tengo prisa. Bebo para olvidar, bebo para recordar y bebo para evadirme de este mundo, y sumergirme en la inconsciencia.
La mayor parte del tiempo me encuentro mejor sólo, aislado dentro de mi cabeza, perdido en los mundos de Yupi.
La infancia pérdida, la inocencia olvidada en la esquina de un parque. Los columpios se balancean, solitarios, antes de desaparecer por que los niños ya no bajan a jugar.
No busques un mensaje. No busques calor en este blog, sólo rayadas de un alcohólico, que no siente el calor del Sol en verano.
Las alegrías las confundo con lágrimas. La vida se volvió insípida de tantos sabores y sentimientos encontrados.
Alegría.
Viejos amigos.
Antiguas relaciones.
Nuevos conocidos.
Viejos lugares, cambiados por otros.
Pero lo que nunca, nunca cambiará, será el pasar de los segundos que se convierten en años.
De vez en cuando miro al pasado y me preguntó que he avanzado. Un trago de whisky con hielo que me rasga el estomago. Acabare tirado en la cama sin saber donde esta el norte.
Lo último que os diré será, un abrazo desde el infierno helado de mi corazón. Os dejó descansar, que yo seguiré el camino hacia la perdición.
domingo, 14 de febrero de 2016
El humo de un cigarrillo
El humo del cigarrillo, apoyado en el cenicero, dibuja remolinos en la habitación. Una tos rompe el silencio del cuarto. El sonido de la pluma rasgando el papel. Las gotas de la lluvia golpeando el cristal. El vaho blanco de una respiración al calentarse unas manos. Unas manos entumecidas se abren y se cierran para no perder movilidad. Una mente que lucha por convertir una página en blanco en una historia, un sentimiento. El sonido de las olas rompiendo contra las rocas de la playa y el silbido del viento.
El humo de un cigarro que se consume olvidado en el cenicero de esa ventana. El sonido de un televisor encendido. Un trino de un pájaro que saluda al día que nace y marca el final de el dominio de la luna con el inicio de el dominio del Sol. Arranca el día sin que se percate. El rasgueo de la pluma queda silenciado por el de los coches.
Ojeras en los ojos, un cigarro, una cerveza, la luz del Sol colándose por la ventana. Una cerveza, papeles retorcidos y torturados bañan el suelo alrededor de la papelera, testigos de lanzamientos despreocupados y fallidos, ideas descartadas y olvidadas tatuadas en los folios. Una cerveza, un cigarrillo. Una mente bloqueada...
El humo de un cigarrillo, los primeros brotes despuntan con timidez en las ramas de un árbol que asoma por la ventana, mecido por la brisa, inauguran la primavera. Una respiración profunda y regular, una mano que cuelga por el lateral de una silla, una barbilla pegada al pecho, una mano apoyada sobre la mesa, sobre una pluma y un folio.
Esta es la historia del humo de un cigarrillo.
sábado, 9 de enero de 2016
Borracho en el dagobah
Siento rabia, impotencia. Hace mucho tiempo que se me olvido llorar. Sólo una sensación en la nariz y los ojos.
El alcohol es mi único amigo. Toda una vida pegado a una barra. Sirviendo bebidas o consumiéndolas.
La mayoría de las veces me dejó llevar con la marea, meciéndome suavemente con las corrientes del camino.
Tantas sensaciones afluyen a la vez, dentro de mi, que no distingo si tengo ganas de reír, llorar, gritar o quedarme callado.
Aún no he encontrado mi camino, sin saber como comportarme en sociedad. No encuentro un sitio adecuado en el que encajar, como esa pieza de tetrix que estorba en la partida. Todo se reduce a dejarme la vida detrás de la barra de un bar sirviendo bebidas y a bebérmelas, como si no hubiese un mañana, después.
Rayandome por tantas cosas... -cosas sin sentido- que a veces olvido lo primordial.
Sin vida ni destino claro, con ganas de reírme a carcajadas de mi mismo, como un mal chiste.
Aislado de todos, sigo sin encajar dentro de la sociedad.
Una barba de seis días y sin el tiempo ni las ganas para afeitarmela.
Las preocupaciones de la gente son tan vanales e irrisorias... Sus ganas de socializar, de caer bien a los demás y querer atraparlo todo dentro de su red. No le veo un sentido práctico.
Mi casa desordenada, como la vida que llevo
Me acuesto, pasan los días. borracheras, juergas, caladas a cigarrillos, latas de cervezas y vómitos en la arena de la playa. Los sueños que logro recordar entre resaca y cansancio son locuras...
En cuanto a los sentimientos... Mmmm, nada. Solo vacuidad insustancial.
Sólo... como una gota de rocío en la invisible flor olvidada en medio del desierto.
Un alma atormentada y solitaria.
Acompañado únicamente de alcohol y cajetillas de tabaco.
El blog abandonado y cansado de todo.
Hoy solo quiero caer en el olvido. Hoy solo quiero beber hasta perder el sentido. Alejarme de mi y abandonarme a la ignorancia dada por los grados en sangre.